Optimizando procesos

La industria, las comunidades de vecinos y los District Heating en España se decantan por la biomasa en busca de ahorro económico y el control de costes. Los últimos datos indican que hay más de 11.000 equipos de entre 50 y 1.000 kW y más de 1.000 que superan 1 MW térmico de potencia.

Anualmente se instalan en España más de mil equipos y calderas para uso industrial y comercial capaces de generar agua caliente, aceite térmico y vapor, así como generadores de aire caliente y frío, secaderos, hornos, climatizadores o generadores de frío industrial que pueden emplear biomasa como combustible.

Muchas empresas gestionan sus propios subproductos y los valorizan energéticamente en industrias cerámicas, cementeras, papeleras, secaderos de madera, de tabaco, de café, de frutos secos, todo tipo de granjas y otros productos agrícolas, invernaderos y en el sector conservero, entre otros.


 
En la producción de industria textil se realizan procesos como el teñido, lavado o planchado que requieren grandes cantidades de agua caliente o vapor. El uso de biomasa como fuente de energía, contribuye a la reducción de la huella de carbono; haciendo esta industria más sostenible y rentable debido al ahorro que se produce respecto a los tradicionales combustibles fósiles.
Cada vez es más obvio que hay que reducir las emisiones y cuidar nuestro entorno. Hay muchos tipos de energía renovable diferentes que se pueden utilizar. Lo que sorprende, es lo poco que se utiliza la biomasa. Su uso para producir calor es lo más rentable que hay y donde el ahorro de emisiones por cantidad de inversión es extremadamente alto.
Según el Decreto 1042/2017, que transpone la Directiva Europea 2015/2193 las instalaciones anteriores a 2018 de más 5 MW deberán adaptarse antes del año 2025.
En la planta de sótano  se encuentra la caldera de biomasa, para la quema de astillas de madera autóctona, como fuente central de energía del sistema de calefacción y para la producción de agua caliente sanitaria. La descarga de las astillas se realiza desde la calle a través de dos bocas diseñadas específicamente para facilitar el abastecimiento. Este almacén está conectado con la caldera a través de un sinfín que permite automatizar el suministro de este combustible natural.
El Seminario Metropolitano de Oviedo, otro edificio emblemático con alta demanda de calefacción, ha llevado a cabo la instalación de una caldera de biomasa policombustible de última generación diseñada de serie para una presión máxima de 5 bares y para combustibles de biomasa con un contenido en humedad máximo del 40%.
La fábrica de componentes de madera ubicada en Torelló, España, ha dado un importante paso hacia la neutralidad de carbono gracias a una nueva planta de biomasa. A partir de ahora, Quadpack Wood utilizará sus propios residuos de madera para generar energía para sus secadoras y sistemas de calefacción y aire acondicionado, eliminando así la necesidad de combustibles fósiles.
Göteborg Energi, empresa pública que suministra electricidad y calefacción urbana a la ciudad de Gotemburgo en Suecia, convirtió su sala de calderas de 110 MW de gas natural a madera pulverizada cambiando únicamente los quemadores. De esta manera consiguieron minimizar el uso de combustibles fósiles ( cuyo impuesto al carbono es en Suecia de 120€ por tonelada de CO2 emitido) reutilizando las calderas.
Heizomat se asocia con Siemens para equipar sus calderas con un nuevo sistema táctil para poder regular con él sus calderas de leña. Este nuevo sistema permite nuevas posibilidades para la gestión y el control de diferentes parámetros de ajuste de la caldera, al mismo tiempo que garantiza mantener una alta fiabilidad. Más info:
2 calderas Herz sumando un total de 2.000 kW, suministradas por Termosun, sustituirán a cuatro calderas de gasóleo y gas en el Hospital Naval de Ferrol. Emplearán pellets de madera como combustible reduciendo notablemente los costes de producción térmica y las emisiones.
Termosun ha suministrado una caldera austriaca Binder de 4MW que permitirá ganar eficiencia energética y ampliar la red de suministro en un 20% en el núcleo urbano de Sant Pere de Torelló en la provincia de Barcelona. La puesta en marcha ha corrido a cargo de la empresa Suris.
La mayor parte de los fabricantes de calderas de biomasa en Europa ha trabajado con anticipación suficiente para poner en el mercado un catálogo de equipos de alta calidad que cumpla con los requisitos de diseño ecológico.